La DJ Sama Abdulhadi, arrestada por grabar un streaming en Palestina

Sama Abdulhadi fue arrestada el pasado domingo 27 de diciembre por la policía palestina. Sama, la primera DJ de este país, es conocida entre otras cosas por su famoso Boiler Room en Palestina. También participó en el Festival Virtual de Monegros 2020. Reside actualmente en París, pero se encontraba en Palestina grabando un streaming privado en Nabi Musa, Jericó. El lugar es un santuario con valor arqueológico en el que, según la tradición, está enterrado el profeta Moisés. El complejo, dedicado al turismo y al culto religioso, cuenta con una mezquita, un bazar y un hotel.  El evento formaba parte de un proyecto cuya intención era promocionar a nivel mundial a Sama y los lugares históricos de Palestina.

Sama Abdulhadi en Monegros

La detención de Sama Abdulhadi se produjo horas después del irrupción de un grupo de jóvenes en el evento, el sábado por la noche. Este grupo de fanáticos religiosos, interrumpieron la grabación y amenazaron a los asistentes del evento. Acusaban a los organizadores de sacrilegio por realizar un evento con hombres, mujeres y bebidas alcohólicas en un lugar sagrado, todo ello prohibido por la fe musulmana. Este ataque fue seguido por una campaña de desinformación en los medios de comunicación que alimentó reacciones violentas y ataques personales contra Sama. En las redes se le acusaba de profanar la fe musulmana, consumir drogas, e incluso, de rodar pornografía en el santuario, por la presencia de mujeres semidesnudas.

Video en el que se muestra el momento en que grupos religiosos irrumpen en la fiesta.

Desde entonces Sama Abdulhadi permanece retenida. La familia de la DJ ha informado a través de un comunicado que su petición de libertad bajo fianza ha sido rechazada por las autoridades. El juez encargado del caso ha ampliado su detención por 15 días más argumentando que «la música techno no es parte de la herencia palestina«.

El gobierno palestino ha abierto una investigación para depurar responsabilidades

El director de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Palestina, Ammar Dweik, afirma que Sama Abdulhadi tenía los permisos concedidos por el Ministerio de Turismo. Asimismo, el streaming se rodó en la zona del bazar, no en la mezquita del complejo. Ammar Dweik solicita su liberación inmediata y agrega que «Nabi Musa no es solo un lugar religioso sino también un lugar turístico» y «si la música electrónica no era apropiada allí, el ministerio no debería haber dado su permiso». Al parecer los permisos estaban concedidos por escrito desde el pasado 17 de diciembre.

El viceministro palestino de Asuntos ReligiososHussam Abu al-Rub, por el contrario lo desmiente«Nuestro ministerio, que también está a cargo del sitio debido a su santidad, no dio permiso a nadie para celebrar una fiesta allí» afirma al-Rub en un comunicado. «No sabíamos nada de lo que estaba sucediendo en Nabi Musa. Lo que pasó allí es obsceno. No nos quedaremos callados y procesaremos a cualquiera que haya participado en él» El gobierno ha formado una comisión para determinar quién dió el permiso para la celebración del evento.

Tras el conocimiento de los hechos la reacción en las redes no se ha hecho esperar. Twitter, Facebook e Instagram se han llenado de mensajes de apoyo a través del hashtag #freesama. También se ha creado una plataforma en change.org y ya cuenta con 65 mil firmas.


Esther Rodrigo

Desde 1993 escuchando electrónica.... "El mundo no gira, lo mueven los DJ"
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