El pasado fin de semana tuvo lugar en la Playa de Cullera (Valencia) la undécima edición de Medusa Festival. Y un verano más, podemos decir que estamos ante uno de los mejores eventos de música electrónica del país. Ya el año pasado, con su décimo cumpleaños, presenciamos una mejora revolucionaria en el festival, pero es que nuevamente nos ha vuelto a sorprender gratamente.
El camino de Medusa 2025 empezó siendo una mezcla de tragedia y solidaridad. Como todos sabemos, a finales de octubre del pasado año, la catastrófica DANA provocó en Valencia y sus pueblos una debastación sin precedentes, dejando a centenares de familias valencianas con un dolor inimaginable, tanto por las pérdidas materiales, como por desgracia, humanas. Todo el país se volcó para ayudar en lo posible, y el equipo de Medusa, como vecinos cercanos, no se quedaron atrás. La venta de abonos comenzó con un acto solidario, donde tanto meduseros como los propios promotores donaron gran parte del dinero alcanzado con ella a la ayuda de los afectados. A su vez, gran parte del equipo que está detrás de la creación de Medusa, artistas incluso como DJ Nano, se bajaron al barro a aportar su grano de arena en la limpieza de los territorios inundados. Toda ayuda era poca, pero esta edición quería transmitir ese mensaje de apoyo al pubelo valenciano.
Balance de Medusa 2025
Un total de 180.000 asistentes, sumando los cuatro días, han pasado por Medusa 2025. De esta manera, el festival se convierte en el evento de música electrónica más visitado de España. No solo eso, pues sus 170 DJs y 8 escenarios han hecho que se bata un nuevo récord nacional como el festival dance más grande celebrado hasta la fecha.
Y si de récords va el asunto, la úndecima edición se cuelga otra medalla. Fue gracias a su mainsatge, que con sus 110 metros de longitud se convirtió en el escenario más impresionante creado por Medusa en estos años. Su temática ‘ArcadeLand’, basada en los videojuegos retro que marcaron a una generación, conquistó a todos los asistentes. Una de los aspectos más llamativos fueron sus Opening Shows. Con un despliegue de 220 drones, la empresa UMILES creó auténtica magia al ofrecer un espectáculo interactivo y envolvente. Este, se rodeó de los fuegos artificiales y pirotecnia, característica clave de la Comunidad Valenciana. Con todo esto, unido a las pantallas LEDs, láseres, cañones de humo y demás aspectos, Medusa regaló una deslumbrante producción audiovisual, solo al alcance de no más de media docena de festivales en Europa. También resaltar el renovado Resonance, el stage Techno, que aunque el diseño fue impresionante, así como su sonido y puesta en escena, personalmente, le faltaban pantallas que lo hicieran más inmersivo.

Al igual que la pasada edición, Medusa ha sabido combatir el calor de manera notable, algo peligroso en estas fechas. Un total de 350 puntos de agua potable gratuita se distribuyeron por el recinto, además de pequeños momentos donde trabajadores repartían por la zona de camping bebidas isotónicas y refrescos que eran de agradecer. A su vez, el dispositivo de seguridad desplegado fue muy bueno, con 850 agentes, sanitarios y auxiliares vigilando las 24 horas, que ayudaron a cerrar los días sin grandes incidentes. Aunque por nuestra experiencia, el control de entrada al festival este año fue algo pobre, pues no nos pareció para nada exahustiva. Agilizaba mucho la fila, pero por otra parte te quedabas con la sensación de que cualquiera podía introducir lo que fuera en el recinto.
Medusa Festival recoge múltiples géneros de la música electrónica, atrayendo así a diferentes personas. Eso también favorece la unión de distintas generaciones, pues aunque la media de edad sea entre 18 y 35 años, observas mucha gente de 40 o 50 en el público. Algo que tenemos que destacar este año es el crecimiento de personas extranjeras. Aunque el festival continúa siendo plenamente español, durante esta edicón hemos podido observar como turistas alemanes, italianos, franceses y europeos en general, elegían Medusa como destino. Buena noticia que un evento así vaya siendo cada vez más internacional. Todos son bienvenidos en Cullera, pues ayudan también al crecimiento económico de la zona.
Actuaciones más destacadas
A continuación, hablemos de lo que para muchos es lo más importante de un festival. La música. EDM, Hardstyle, Techno, Hard Techno, Hardcore, Remember, etc. Decenas de DJs, para diferentes géneros, tenían su representación.
- VIERNES: El primer día comenzaba fuerte con el sunset set de Don Diablo. Este artista nos dejó un show lleno de house para los más nostálgicos y toques drum & bass de su alias Ctrl Alt Delete, que impresionó. Le siguió el orgullo nacional DJ Nano, con pura fiesta. En Resonance comenzaba una de las grandes actuaciones del festival. Charlotte de Witte, la reina del Techno, daba dos horas de master class de lo que es ser una excelente DJ. A su vez, en el stage rescatado del main de 2024, The Dreams of Hathör (un pero, es que el sonido no era totalmente nítido, daba la sensación que los altavoces no aguantaban música tan dura), las estrellas actuales del raw, Dual Damage, regalaban sonidos estridentes a todos los congregados. Actuación que se terminó de cerrar en el mainstage con el set de Timmy Trumpet, pues los tres en el esecnario presentaron en primicia su nuevo tema. Después, el corazón de los meduseros se dividió en dos. Hardwell en ArcadeLand y Fatima Hajji en Resonance compartían horarios, y ambos ofrecieron actuaciones estelares. Por nuestra parte, nos quedamos con el primero, disfrutando de lo mejor del BigRoom Techno que caracteriza estos últimos años al neerlandés. Llegando al final, en el Dragon Heart actuaban Miguel Serna B2B Javi Boss, set para los más experimentados, puro remember. Los cierres también dividieron, los fans del Techno tuvieron a Patrick Mason, mientras que los del hardstyle a Mandy. La energía y explosividad de la belga no eclipsaron para nada al fluido y llevadero tech house del alemán.

- SÁBADO: Día muy fuerte de mainstage. Para empezar, la actuación más extravagante posible. El Padre Guilherme, el cura DJ, ofreció un set irónicamente de techno oscuro y melódico que enamoró a todos. Con su sonrisa intacta y mezclando clásicos de la electrónica con temas de la Iglesia Católica, el show fue digno de vivir. Exclusividad que regaló Medusa. Después, Fedde le Grand siguió con la tralla, para dejar al público a punto de caramelo. Y es que tras un impresionante opening, llegaba la estrella del evento. Personalmente, el mejor set de todo Medusa. Armin van Buuren se subía al mainstage para presentar hora y media de puro ASOT (A State Of Trance). Los más experimentados en el mundillo de la música electrónica sabemos que esto era una noticia para enamorar, pues el Armin de ASOT es una bendición auditiva. Con la voz en directo de la cantante Sacha, interpretaron en directo el legendario tema del DJ, ‘This Is What It Feels Like’, a la vez que su nueva colaboración ‘Set Me Free’ (como ya vimos en Tomorrowland). Set de 10. Pero aquí no acabó el asunto, ya que las hermanas Krewella fueron las siguientes. Nostalgia pura y dura, que con su EDM Y dubstep enamoró a una generación entera hace no muchos años, y volvían a Medusa por todo lo alto. El Beach Club recogía el el sonido hard tech de la edición, y aunque mejoró respecto al año pasado, el área seguía siendo pequeña para un género que está muy masificado. A pesar de que grandes artistas como SNTS y Lee Ann Roberts cerraban, fue una tarea complicada disfrutar estando prácticamente embutido. Así que decidimos finiquitar la jornada con hardstyle de vuelta en el main, nada más y nada menos que con el dúo D-Block & S-Te-fan, cuyo set fue pura energía, introduciendo bastantes temas de su segundo alias, Ghost Stories.

- DOMINGO: Jornada intensa protagonizada especialmente por el takeover de Masters of Hardcore. El stage del antiguo Egipto era decorado con una calavera gigante que sitauaba al DJ en la boca, creando un ambiente digno de tal invasión. El principal protagonista fue sin duda el rey del género, Angerfist, ídolo absoluto para todos los asistentes. Aunque artistas de igual calibre como D-Fence, Mad Dog, Miss K8 o Anime no se quedaron atrás. Esta última, ofreciendo un meet & greet improvisado con ella al terminar su set, demostró el buen rollo que hay entre los artistas y fans de la ‘Masters’. Yendo al main, el día comenzaba con ‘technazo’, y es que Klangkuenstler, a pesar de que actuaba pronto, fue de las principales atracciones del día. Amber Broos, una de las DJs más queridas de Tomorrowland también dejó un set impresionante. Aunque las estrellas EDM en ArcadeLand fueron tres: el brasileño Alok, que con su cierre a ritmo de ‘Allein’ cautivó a los asistentes; las hermanas Nervo, ya parte de la familia medusera, presentaron una nueva canción basada en una colaboración con Avicii de hace 14 años; y una de las leyendas del EDM, Afrojack, que celebró el 15 cumpleaños de su mítico tema ‘Take Over Control’ con todos los asistentes. Por otra parte, el Resonance estuvo bien amparado con el afrohouse de Pawsa y el techno de Paco Osuna, que cerró Medusa 2025. El main lo clausuró Sefa, que en su formato live, ofreció lo mejor del hardstyle y raw. Finalmente, resaltar la actuación en Beach Club de uno de los ídolos hard tech actual, Holy Priest, que fue sin duda lo más alabado de la jornada en cuanto a este género. A pesar de la ‘lata de sardinas’ en la que te encontrabas, su set fue pura energía.

Conclusiones y Medusa 2026
A pesar de que Medusa no es un festival perfecto (la perfección no existe como se suele decir), es un evento ideal para todos los fans de la música electrónica en España. Cada año mejoran más, superándose e intentando escuchar a los fans para ofrecerles lo mejor. No solo a nivel de cartel y artistas, que absolutanmente están a otro nivel, sino ya hablando de organización y mejoras.
Medusa podemos asegurar que vale lo que cuesta, y damos gracias por contar con este festival en nuestro país. El año pasado afirmaba que era un intento de Tomorrowland español muy bien conseguido, pero tras esta edición quiero cambiar mi respuesta. Y es que aunque Medusa tenga cosas en común con el gigante belga, lo que se ha podido ver es que empieza a tener su propio sello de identidad. Si sigue así, estamos seguros que con los años, el festival tendrá una valía a nivel internacional increíble. Porque nacionalmente ya posee la cúspide.

Tal es la expectación por este evento, que Medusa 2026 ya es real. Sí, un año antes ya tenemos fechas confirmadas y los primeros abonos a la venta. Del 13 al 17 de agosto de 2026, en la Playa de Cullera, Valencia, la duodécima edición de Medusa será realidad. Actualmente, los primeros 5.000 abonos ya han visto la luz, y se espera que después de verano continúen las noticias. La nueva temática ya está más que elegida, y los primeros nombres del cartel rondan la cabeza del equipo medusero. Tocará esperar un poco, pero podemos asegurar que en 2026 volveremos al paraiso de la música electrónica. Finalmente, recordar que del 29 de agosto al 14 de septiembre, estará operativa la devolución del dinero de las pulseras cashless.
