Holika 2026: «El Imperio» de la música electrónica

Durante la semana pasada, del miércoles 1 de julio al domingo 5, tuvo lugar la octava edición de Holika Festival. Bajo el nombre de The Eternal Flame, el pueblo de Calahorra se transformó en un pequeño establecimiento romano, con el epicentro en la zona del mainstage. Durante 4 días, Holika fue «El Imperio» más magestuoso de España, y los holikers, sus ilustres ciudadanos. La música electrónica se hizo la banda sonora oficial de esta aventura, y por primera vez en los ocho años de historia del evento, acaparó el completo del cartel.

Organización y producción

El festival se convierte en el principal atractivo del pueblo de Calahorra durante esos días, lo que provoca que muchas calles se corten o se adapten para el evento. Esto hace que tanto la vida de los habitantes como el perfil urbano sufra cambios. Como en todo, hay vecinos a favor y otros en contra, con variedad de opiniones. La parte positiva diferencial es un impacto de 47 millones de euros, por lo que económicamente favorece al pueblo. Pero por otro lado, el trastocar la rutina de las personas, y más en un ambiente festivo y de ruido, siempre trae disconformidad.

Catedral de Santa María en Calahorra decorada por motivo de Holika 2026.

Respecto a lo que nos ocupa como asistentes y público de Holika, es cierto que a pesar de que por norma general todo estaba bien indicado para llegar a tus destinos, las distancias a veces se podían hacer problemáticas. El parking público habilitado estaba realmente alejado de la zona de camping, lo que ocasionada que muchos holikers lo pasaran realmente mal para llegar, y más con un ambiente tan caluroso. Pero por otro lado, la seguridad habilitó una zona de parada momentánea para descargar algo más cerca. También vimos como de vez en cuando, empleados con buggies se acercaban y ayudaban a los asistentes tanto con su movilidad como con su carga, y eso se agradecía.

Siguiendo con la vida de camping, para hacer la compra y abastecerte tenías que subir al pueblo. Algo que suena tedioso (y lo es si vas caminando), Holika lo solucionaba con un tren a ruedas bastante amplio que te transportaba hasta el centro de Calahorra. Un buen punto para disfrutar junto con otros campistas y asistentes, sin acabar agotado.

Atendiendo al aspecto de seguridad y sanitario, Holika realizó un muy buen trabajo. La policía municipal y guardia civil estaba siempre controlando el tráfico y ayudando a los asistentes, así como distribuidos por la zona de festival y alrededores para actuar y proteger si fuese necesario. La seguridad del festival debía estar en fuerte contacto con los cuerpos del estado, y a veces había fallos de comunicación que, por ejemplo, retrasaban la apertura de puertas. Pero en normas generales, fue gratificante. En el apartado sanitario otro gran notable, pues además de la buena distribución, se habilitó una zona de aterrizaje para, si fuera necesario, hacer uso de un helicóptero medicalizado.

Recinto

Un total de 200.000 metros cuadados se habilitaron para el evento, por lo que el espacio es enorme. Como se ha mencionado, el festival se situaba en la propia Calahorra, por lo que parte del recinto eran sus calles y parques. Esto enriquecía el área, pues es algo bastante único y diferente a lo que solemos ver.

La zona del mainstage era realmente amplia, al nivel que en ningún momento vimos que se llenara al completo, permitiendo tener tu espacio para bailar, aspecto que se agradecía. Dentro de esta se encontraba un pequeño circuito de tierra donde los gladiadores romanos de Holika realizaban su show. Carreras de caballos, pruebas de hípica y batallas se mostraban en pleno recinto del escenario principal.

Adyacente a este, estaba un amplio parque, donde diferentes actividades tenían lugar para amenizar el tiempo de forma diversa. El tiro con arco fue una de las tareas que más expectación creaba. En este área también encontrábamos escenarios más pequeños y demás carpas romanas donde distintos actores hacían esporádicas apariciones. Un bello entorno verde con río que enriquecía la entrada al festival por parte de algunos campers.

Holikers practicando el tiro con arco en Holika 2026.

Finalmente nada más salir del parque estaba el recinto de la Catedral de Santa María. El monumento del pueblo se transformó en uno de los stages, siendo realmente amado por los holikers.

Ahora nos gustaría hablar de la ubicación de baños, puntos de hidratación y barras. Comenzando con los primeros había dos zonas, una en el mainstage y otra en el parque. La segunda área estaba bien, pues no había mucha afluencia de personas, pero en el main, durante los picos de mayor expectación, se formaban grandes colas para acceder a los aseos. Respecto a los puntos de hidratación, algo tan importante para combatir el calor, el WC del escenario principal tenía varios grifos donde poder rellenar, pero el resto del recinto contaba con una fuente en el parque y poco más. Aunque parece poco, no sentimos que fuera insuficiente, pues se podía llegar fácilmente sin perder mucho tiempo o caminar demasiado. Por último, las barras. La cerveza, el tinto de verano y el kalimotxo estaban servidos por máquinas automáticas, algo que realmente funcionaba bien, pues ahorraba tiempo y estaban distribuidas a lo largo del recinto. El resto de bebidas se podían conseguir en una barra del parque y otra larga en el main, sin un excesivo colapso visible.

Dispensadores automáticos de bebida en Holika 2026.

Para terminar, mencionar algo que nos llamó la atención. Y es la falta de activaciones de marca. Básicamente no existían. Un food truck de Goiko junto a la zona de comida fue lo más relevante. Las marcas hacían apariciones a través de anuncios en el mainstage durante los cambios de set, algo que obviamente no era intrusivo. No es un dato ni positivo ni negativo, simplemente llamó la atención respecto a otros festivales.

Escenarios

El escenario principal fue sin duda lo más llamativo. Con más de 120 metros de fachada, más de 500 m² de pantallas LED, más de 180 kW de sonido y 20 láseres de alta potencia, se convierte en el más grande toda España. Simulando un palacio romano, las esculturas y columnas fueron aspectos realmente característicos. Y como hemos mencionado antes, el área incluso contaba con un pequeño coliseo donde los gladiadores realizaban un show de 45 minutos recién anochecía. Un toque de diferenciación respecto a otros festivales que nos pareció un acierto.

Mainstage de Holika 2026 durante la ceremonia de apertura.

El segundo stage a resaltar es el Cathedral Stage. La Catedral de Santa María, monumento de Calahorra, se transformó en un escenario único y significativo, pues se realizó un videomapping sobre esta, proyectando unas visuales increiblemente placenteras. El ambiente que se generó alrededor de este escenario fue sin duda una de las cosas que más nos gustó del festival, pues era algo característico de Holika.

Finalmente, el resto de stages pasaron sin pena ni gloria prácticamente. En el parque se encontraban dos, Oasis, que simplemente fue colocar una mesa con sus altavoces en una pequeña zona con palmeras, y Colossus, una estructura hinchable no demasiado grande que nos recordaba al antiguo stage Core de Tomorrowland. Ambos escenarios ofrecían a DJs más emergentes la oportunidad de pinchar las horas tempranas del festival. El último área era la Rave Arena, que sí ofreció mayor expectación, pues simulaba un recinto romano donde pudimos disfrutas de muchos sets en formato F2F (Face to Face).

Actuaciones de la primera jornada: Welcome Party

La fiesta de bienvenida que daba la apertura oficial al octavo capitulo de Holika se realizó en el Cathedral Stage.

El encargado del pistoletazo de salida fue el andorrano Joyse. El DJ, que lleva un tiempo encontrándose de dulce en su carrera, ofreció un set donde mezclaba varios sonidos de la música electrónica, con toques bass que nos gustaron mucho. Le siguieron Lexlay B2B Javi Colina, poniendo un enfoque fiestero para terminar de activar a los asistentes.

Joyse abriendo la octava edición de Holika.

Pero la estrella de la noche fue el portugués Padre Guilherme. El sacerdote que lleva el techno como oración tuvo el escenario soñado. Frente a una auténtica catedral, dos horas de set proclamaron al cielo la llegada de una nueva edición de Holika. Visuales espirituales y mensajes papales, mezclado con la mejor música, generó un ambiente único que dificilmente borraremos de la memoria.

Padre Guilherme en Cathedral Stage en Holika 2026.

El día lo cerró el dúo italiano (aunque en cabina solo vemos a uno de ellos) Marnik, con un set muy enérgico y unas visuales que situaban a la catedral como un auténtico monumento a las fiestas rave.

Actuaciones de la segunda jornada

El recinto completo abría y sobre todo nos centraremos en el mainstage. El día lo iniciaba la estrella belga Mattn. Se nos hizo curioso ver a la DJ ofrecer un set más en petit comité, pues durante la apertura muchos asistentes no entran, entonces el público no era excesivo. Siguiendo con la tarde se juntaron dos cosas: la mexicana Mariana Bo y el partido mundialista de España. Mientras que la DJ nos regaló un set con sonidos contundentes y una actuación donde mostró sus dotes violinistas, en las pantallas laterales del festival se proyectaba el partido de fútbol. Celebración por partida doble.

Holikers viendo el partido mundialista de España en Holika 2026.

Siguiendo ya entrada la noche, tras el primer show de Circus Maximus donde los gladiadores mostraron un espectáculo de caballos y batallas, llegó la actuación de uno de los artistas más divertidos del evento. Wukong, el DJ originario de Singapur, preparó un set totalmente enfocado a su show en España. Visuales muy entretenidas, música enérgica repleta de grandes temas (entre ellos algunas canciones típicas españolas) y un artista totalmente enfocado en disfrutar y hacer lo mismo con el público. El momento que nos regaló proyectando la alineación de la Selección Española de Fútbol mientras un avatar de Lamine Yamal golpeaba una pelota, y sonaba un remix de ‘Danza Kuduro’, nos lo llevaremos en el corazón. Simplemente, gracias por celebrar la victoria de España con nosotros.

Wukong durante su set en Holika 2026.

Tras la ceremonia de apertura, llegaba el batallón de grandes DJs internacionales. La primera, la ucraniana Korolova, que con su fusión de techno melódico y trance mantuvo realmente activos a los holikers. Después, el brasileño Alok, con un deep house y brazilian bass, regaló esas actuaciones diferentes que se agradecen en todo festival de carácter internacional. Y por último, uno de los más amados por los asistentes. Repitendo por segundo año consecutivo, el australiano Timmy Trumpet nos llevó a la energía más exaltante con su ya típico ‘Freakshow’. Temas de EDM y hard mientras desata la locura parecía ser algo que los fans congregados adoraban. El día lo cerró el clásico de Tomorrowland, el belga Yves V.

Actuaciones de la tercera jornada

Llegaba el viernes, y con el fin de semana más afluencia y ganas de fiesta. Y menuda jornada.

Caro Van EE abría el main para comenzar a motivar a los asistentes. Gustó tanto, que muchos fans le pidieron bajar y tener la oportunidad de conocerla, así que haciendo caso a sus plegarias, la DJ alemana improvisó un meet & greet en la zona del mainstage para contentar a los holikers. Siguiendo el atardecer, llegaba uno de los grandes del big room mundial. Y es que Blasterjaxx nos regaló un set donde presentaba lo mejor de su sello discográfico, Maxximize. Bajo el nombre de Maxximized, el show ofreció lo mejor de la carrera de los artistas, tanto el pasado como el presente.

Tras un nuevo espectáculo de Circus Maximus, nuestro nacional más querido, DJ Nano, pinchaba los grandes temas de EDM que acompañan a todo fan de la música electrónica. Mientras tanto, viajando al Cathedral Stage, Aaron Sevilla presentaba Afrodise, un show de cuatro horas con una mezcla de afro house, techno y flamenco que cautivó a los holikers. Y con la ceremonia de Holika ya disfrutada, venía el nuevo aluvión de grandes sets.

Aaron Sevilla durante su set en Holika 2026.

Primero, el dúo italiano Mathame demostraron porqué son unos de los mejores DJs de melodic techno a nivel global. Después, una de las grandes estrellas de esta octava edición. El neerlandés Hardwell llegó para poner a prueba todos los altavoces del escenario principal, ofreciendo hora y media de pura energía, donde nos vimos incapaces de parar de saltar. EDM, big room techno y hardstyle retumbaban con fuerza por todo Holika. Pero es que después de esta increible actuación el descanso no llegaba, ya que la máscara más famosa del mundo de la electrónica se subía a cabina. Hablamos de Marshmello, otro aclamado por los fans, que para gran sorpresa, regaló un set poco comercial, donde el future bass fue el sonido principal. Show que los fanáticos del DJ disfrutamos muchísimo. Cerraba otra gran figura del big room, Giuseppe Ottaviani, artista que energizó las últimas fuerzas que nos quedaban.

Marshmello durante su set en Holika 2026.

Actuaciones de la cuarta jornada

Último día, pero una apasionante jornada por delante. Tras el set incial de 22Bullets, llegaba uno de los grandes exponentes del progressive house internacional. Actualmente parte del grupo HALŌ, DubVision llegaba al mainstage de Holika para ser capaz de congregar a múltiples holikers a pesar de la temprana hora.

Pasaba el Circus Maximus final, y comenzaba otra actuación icónica. Un DJ que mezcla el hardstyle con el anime, y es que Naeleck nos regaló su visión particular de lo que es un auténtico show de música electrónica. A ritmo de sonidos contundentes, nos mostró unas increibles visuales donde el artista exponía una historia animada de como recorriendo mundos de anime y videojuegos, luchaba contra criaturas post apocalípticas. Un espectáculo audiovisual único sin duda.

Última ceremonia de fuegos artificiales, y llegaban el momento de la «batalla» final. El primero en salir a escena fue Don Diablo, un conocido ya en Holika que animó a los asistentes con su house. Fue un set menos intenso de lo que nos tiene acostumbrados, eso es verdad. Después, una de las grandes estrellas del festival. Colocando el aro que protagoniza su exclusivo show por el 25 aniversario de A State Of Trance, la leyenda Armin van Buuren se subía al escenario para regalar dos horas de como anunciaba, su sonido ASOT. Con el trance como música predominante, mezcló también aspectos del Armin comercial. Set para la historia de Holika sin duda. Tras él, la penúltima actuación fue de otro mítico del EDM, Afrojack, con un show para los más nostálgicos de este género. Finalmente, la octava edición se cerraba con la belga Mandy y su hardstyle.

Armin van Buuren durante su set en Holika 2026.

Conclusión

Holika ha sido todo un descubrimiento. Somos un medio especializado en música electrónica, por lo que el festival ha pasado desapercibido estos últimos años al no enfocarse en dicho género. Pero esta apuesta ha sido realmente gratificante. Y aunque haya variedad de opiniones, la cifra de 100.000 asistentes sin duda habla a favor del evento.

Que todo un pueblo se rinda a realizar un evento de esta magnitud ha sido sorprendente. Como en todos los sitios donde la música interfiere con los vecinos, habrá quejas, pero hemos podido ver que gran parte de la comunidad de Calahorra arropaba la celebración del festival. Esto ayuda a diferenciar Holika de otras festividades similares.

Más aspectos de diferenciación son los ya mencionados, como el imponente mainstage o el Cathedral Stage. Aunque también hemos podido ver las carencias del resto de escenarios, pero como siempre repetimos, ningún festival es perfecto. El sonido, la puesta en escena y el ambiente han sido aspectos que nos han gustado mucho, al nivel que vemos un futuro muy prometedor.

Catedral de Santa María transformada en el Cathedral Stage de Holika 2026.

El tema del precio es sin duda una de las cosas a alabar, e incluso nos sorprende. Hoy en día que los festivales parece que se convierten en un ocio de lujo, Holika ha ofrecido precios muy asequibles. Un abono de 50€ por cuatro días y un cartel de este calibre es impresionante. Aunque es cierto que no todo es rentable, pues por ejemplo la zona VIP nos parece insuficiente en comparación con el desembolso que hay que hacer. Una vista privilegiada del main que en el fondo la tienes también si te mueves escasos metros fuera de la zona y unos baños exclusivos que están prácticamente siempre abarrotados. No es que el VIP sea malo ni mucho menos, pero es cierto que muchos asistentes vieron que el precio no se correspondía con la calidad.

Para terminar, de verdad que solo podemos agradecer a Holika su apuesta por la música electrónica. Hemos podido ver como un Calahorra se ha convertido en un punto de encuentro para nuestra comunidad, y si siguen así, tiene potencial para ser de los mejores festivales de España. Deseamos que cada verano, todos los fans de los sonidos electrónicos encontremos en La Rioja ese refugio que el imperio de Holika nos empieza a ofrecer. El octavo capítulo puede ser en el fondo el inicio de una gran historia.


Raúl Cabornero Jiménez

Madrileño. Buzo, fan de la electrónica, y ahora, enfocado en el Music Business. Y sí, el aftermovie de Tomorrowland 2012 fue y será una obra de arte.