El pasado sábado 8 de febrero tuvo lugar en el Recinto Ferial IFEMA de Madrid la segunda edición de Don’t Let Daddy Know Spain. Tras siete años de espera, uno de los festivales internacionales más cotizados del EDM regresaba a la capital española, esta vez de la mano de Fever. A la plataforma líder en descubrimiento de espectáculos y entretenimiento en vivo se le presentó tal oportunidad, y no dudo en aprovecharla. DLDK regresó, triunfó y se quedará. Así que sí, podemos confirmar que la tercera edición del evento será una realidad en 2026.
Pero antes de viajar al futuro, vamos a centrarnos en el presente. Y es que desde WikiEDM tuvimos la suerte de poder asistir al evento, y todavía seguimos con resaca emocional. Nada más presenciar la apertura de las puertas, que ya contaba con cientos de fans esperando ansiosos, pudimos mantener una conversación con Luigii Nieto, Director General del festival y Manager de Fever Originals. Él nos puso al día de cómo había sido traer la marca de nuevo a Madrid. Y tras esto, simplemente nos tocaba disfrutar de una jornada con la mejor música electrónica.
Recinto, organización y escenario
El Pabellón 12 de IFEMA ya es conocido por todos los fans de la música electrónica. Conciertos como el de Swedish House Mafia y Oro Viejo by DJ Nano o festivales como BBF Madrid han pasado por su localización. Y podemos admitir que cada vez van cuadrando más aspectos importantes como es el sonido. Igual que en otras ocasiones nos ha dado la impresión que el recinto no transportaba bien o potentemente la música, en DLDK se pudo apreciar una mejoría.
Por otro lado, la distribución del recinto fue similar a anteriores eventos de la zona. Una barra enorme al final en frente del escenario, baños a la izquierda situados en la calle, una zona VIP frente al stage (con su propia barra y aseos privados), un rincón para el merch y la respectiva zona de emergencia sanitaria. Tenemos que resaltar el buen trabajo que fue el ropero, o mejor dicho, el sistema de consignas. Una amplia distribución de taquillas de distintos tamaños se colocaron prácticamente al lado del escenario, donde podías adquirir la tuya ya fuera a través de una pantalla, por código QR o mediante internet. Esto ayudó bastante a evitar colapsos para conseguir un espacio. Igualmente, numerosas personas del staff estaban constantemente paseando por la zona para ayudarte tanto a localizar tu consigna como a comprarla. Todo un acierto, pues en un festival en invierno donde no te apetece llevar el abrigo encima, este sistema solucionó el problema con creces.

Finalmente hablemos del escenario. Un triángulo principal rodeado de leds en el centro y un conjunto de pantallas en vertical colocadas a lo ancho daban el ambiente perfecto para la marca del festival. Igualmente, otros triángulos iluminados sostenían en el techo los estandartes de Don’t Let Daddy Know para terminar de rematar el terreno. Todo esto se acompañaba obviamente de fuego, láseres, humo y serpentinas, que daban a las actuaciones el toque festivo que se esperaba.
Actuaciones y artistas
El pistoletazo de salida para empezar a calentar al público corría a cargo del talento nacional. Barce, Ardiya y Michenlo se turnaron para hacer bailar a los primeros ravers durante una hora. Entre cada actuación venidera, una intro de DLDK daba la bienvenida a cada DJ.
Y llegaba pronto el set más esperado de la noche. El progressive house es un género que años atrás estaba perdiendo popularidad, pero que ya a mediados-finales de 2024 hemos podido ver una crecida de interés. Tanto, que ahora en este inicio de 2025 sigue en boca de muchos fans de la música electrónica. Pues es este género el protagonista de esta actuación, con los mejores representantes posibles. Cuatro de los mejores DJs de este sonido se unían en cabina para enloquecer al público. Hablamos nada más, y nada menos, que de Matisse & Sadko y Third Party. El B2B más deseado no decepcionó, ofreciendo los mejores temas de ambos dúos, haciendo que, o bien cantando, o bien saltando, la fiesta fuera única. Era curioso verles en directo a todos juntos, pues se convertían en un mix perfecto. En ocasiones, delante en la mesa estaban Alexandr (Matisse) y Harry (Third Party), mientras que sus compañeros les hacían la cobertura por detrás. Otras veces al revés, Yury (Sadko) y Jonnie (Third Party) se colocaban a los platos, y los anteriores en la retaguardia. Por tanto, prácticamente nunca estaban las parejas juntas.
Entrevistamos a Matisse & Sadko y Third Party
Una vez terminado este subidón inicial, llegaba el turno de una leyenda del EDM, tanto para los más nostálgicos como para los más actuales. El alemán Robin Schulz entraba a cabina con un opening de lo más llamativo y energético, donde una cabeza androide nos introducía el set. Todo el resto de la actuación fue sorprendente, ofreciendo un gran número de sus temas más famosos remezclados, e incluso atreviéndose con algo de drum & bass al final, que enamoró a todos los asistentes.

El siguiente a los platos fue otro clásico de la música electrónica. El holandés Oliver Heldens regresaba a Madrid y como era de esperar no decepcionó. Con una sesión donde escuchamos un poco de todo, desde su estilo más nostálgico, pasando por punzadas de su alias como HI-LO (más tech), hasta ratos de drum & bass e incluso sonidos más duros. Todo un set de puro talento, como puede ofrecer alguien con tanta experiencia en la escena.
Pasando el ecuador de la noche, llegaba el momento del headliner. El belga Dimitri Vegas (en solitario) llegaba para regalarnos un show de lo más nostálgico, donde saltamos y bailamos temas míticos de la música electrónica. Igualmente, se pudo observar el interés del DJ y productor por uno de los géneros de moda, el hard-tech. Entre este sonido y sus drops de big room y hardstyle, la sesión fue pura energía para nuestros cuerpos. Al final de su set, ofrecía la bandera de España con el logo del Don’t Let Daddy Know al público, mientras las serpentinas lo bañaban. Momento que queda para la historia del festival. Finalmente, alargando un poco su sesión, cerraba con un intenso ‘Opus’ que ofrecía el closing perfecto.
La penúltima actuación de la jornada corrió a cargo del rey del future house, Morten. Y es que él mismo, junto con su amigo David Guetta, es el inventor de este género, y se nota que lo domina. Un set como el que nos tiene acostumbrados en cada evento, que le ha servido para posicionarse como uno de los DJs más solicitados del mundo. Su cierre a ritmo de ‘Hollow’, la colaboración con Artbat, inundaba de alegría todo el Pabellón 12 de IFEMA.

Finalmente, el cierre internacional de la segunda edición de DLDK Spain fue encargado a dos hermanas que se nota que adoran nuestro país, pues cada año las vemos en diferentes partes de él. Ellas son Nervo, que con su particular carisma, ya sea con Miriam cantando, o con drops de lo más fluidos, no dejaron que los asistentes descansaran a pesar de las horas encima. Es realmente reconfortante ver como a pesar de los años, pues ya también tienen experiencia, Miriam y Olivia dan ese cariño al público. Siempre que pueden, interactúan con los fans durante la sesión para agradecerles este amor.
Los últimos minutos nos los regalaba uno de nuestros nacionales más legendarios. Abel Ramos despedía una jornada de ensueño.
Don’t Let Daddy Know ha regresado a Madrid por todo lo alto. Con una asistencia de alrededor de 9.000 personas, está claro que el EDM todavía tiene gancho. Como dijimos al principio, ya se puede confirmar que el año que viene volveremos a disfrutar de esta marca en nuestro país. Desde WikiEDM solo podemos agradecer la experiencia, y esperar con ansias la próxima edición.
