Blackworks se consagra con el mejor hard-techno en Madrid

El pasado fin de semana del 22 y 23 de marzo tuvo lugar en Ifema, Madrid, el mayor festival de Blackworks hasta la fecha. Ya demostraron hace unos meses en unión con elrow que la promotora ha venido para quedarse. Y es que para culminar este cuarto aniversario de escalada, el sello madrileño ha querido cerrar por todo lo alto el trabajo de un año. Un espectáculo para la historia.

Colgando prácticamente el cartel de sold out, 35.000 fans del hard-tech se congregaron en la capital de España. Ifema preparó para el evento dos hangares colindantes, concretamente el 6 y el 8 del enorme recinto. Cada uno tuvo un ambiente y montaje diferente, y a la par, se respiraba la misma atmósfera. Duros bajos, BPMs a tope y un continuo baile era la fórmula fija de una fiesta sin precedentes.

Pressure Stage

A pesar de su nombre, el espacio para moverse y bailar no ejercía presión alguna. El Pabellón 6 contaba con un total de 5.000 metros cuadrados de pista de baile, a lo que hay que sumarle el espacio dedicado al escenario, dos zonas de barra laterales, una tarima central dedicada a los reservados y un espacio para recargar tu pulsera desde la comodidad de unas máquinas.

Blackworks ya prometió el mejor sistema de sonido de todas sus ediciones, y así lo demostró en ambos stages. Concretamente, en el Pressure Stage, 32 subwoofers de Adamson Sound System rodeaban el hangar para ofrecer un impresionante sonido bass de lo más envolvente. En el apartado visual, un total de 510 metros cuadrados de pantallas se distribuían por el pabellón. Además de una gran pantalla principal de detrás del escenario, otras ocho rectangulares se colocaron en el techo, en tres filas, llegando al centro de la sala. Una idea perfecta para proyectar las maravillosas visuales de Alex Verhalle de la forma más circundante posible. Unido a las luces, láseres, humo y llamas verticales, la rave estaba más que asegurada.

Pabellón 6 de Ifema

Dejando lo técnico a un lado, hablemos de los artistas. Fueron un total de 15 DJs los que pasaron por la cabina del Pressure Stage el fin de semana.

La actuación estrella del viernes era la del francés I Hate Models, que con su look característico de mascarilla de tela y sin camiseta se puso a mando de los desks para ofrecer unos breaks rompedores que él mismo bailaba con sus piernas, llevando esa energía al aclamado público. A continuación, el dúo italiano 999999999 trajeron un set que aunque no fue en su mítico formato live, no dejaron a nadie indiferente, poniendo a prueba los woofers del sexto pabellón de Ifema con la mejor mezcla entre el techno y el hard-tech. Las últimas actuaciones del viernes corrieron a cargo de cuatro artistas que ya son realmente conocidos en Blackworks y sus fiestas, por un lado SNTS B2B Paula Temple y como cierre, Charlie Sparks B2B Parfait.

999999999 en Blackworks Festival Madrid

Y el sábado, los dos grandes sets a resaltar son el de Dexphase y Nico Moreno. El primero, de Dani, fundador de Blackworks, estuvo a la altura de la proeza que es en solo cuatro años llevar un sello a estos niveles. Con unas audiovisuales hipnóticas que ayudaron a realizar lo que, para nosotros, fue el mejor opening del festival, Dexphase nos regaló hora y cuarto de drops explosivos que hicieron temblar Madrid. Por otro lado, el segundo, del francés Nico, tiene poco que comentar. Fue el artista más aclamado y esperado del evento, que más ravers congregó. Sus actuaciones ya se han convertido en todo un reclamo del hard-tech, y lo volvió a demostrar derrochando la energía y entusiasmo que le característica.

No nos podemos olvidar del explosivo cierre del holandés Dyen. Con sus BPMs a todo gas y sus ritmos distorsionados, motivó de tal manera al público que peligró incluso la barrera de seguridad. Otros DJs a destacar del sábado fueron Pawloski y el B2B entre Svetec y O.B.I.

Induction Stage

Aquí sí podemos decir que el nombre viene que ni pintado, pues este hangar verdaderamente te inducía al interior de la rave con la que sueñas. El Pabellón 8 disponía de un total de 6.000 metros cuadrados de pista de baile, donde además de lo mencionado en el anterior pabellón, se encontraba una zona habilitada para los lockers muy fácil de usar y ver, a la vez que un pequeño stand para el merch y otro para uno de los patrocinadores del festival, Jägermeister.

Respecto al sonido, nuevamente es digno. 40 subwoofers de Clair Brothers Sound System rodeaban la sala para una inmersión única sin distorsionar el bass. Finalmente, el el apartado visual, Induction Stage contaba con 312 metros cuadrados de pantallas. Estas se distribuyeron, 6 rectangulares en horizontal detrás de cabina, y una más grande en vertical en el centro, que se alargaba por el techo, dando oportunidad para ofrecer escenas que salían desde detrás del DJ y se extendían hacia el público. Junto a esto, decenas de focos y luces completaban el escenario por detrás, que se unían a los láseres y las llamas en diferentes direcciones. Una experiencia inmersiva única.

Pabellón 8 de Ifema

Ya pasando a los artistas, 14 DJs pasaron por el Induction Stage entre el viernes y el sábado.

El primer día, comenzamos el opening a los mandos de un fijo ya en Blackworks, y es que Skryption se ha ganado el cariño de todos los ravers con su dinamismo y explosividad. Y derrochando juventud, el artista emergente Azyr se fusionó con la enérgica Lessss para un B2B de auténtico talento. Fue la unión que nadie pidió, pero que todo el mundo necesitaba. Un derroche de duros bajos y rápidos breaks que hacían saltar al público y a ellos mismos.

Y lo que, en nuestra opinión, fue el mejor set del fin de semana, tenemos que destacar el cierre de Basswell. Breaks veloces y unos drops al más puro estilo hard-tech, el francés consiguió cuadrar a la perfección las visuales con su música, provocando un baile y unos saltos que agotaron a todos los asistentes. No podemos cerrar el viernes sin mencionar también a Shlømo y 6EJOU, dos actuaciones que encandilaron a todos, como ya nos tienen acostumbrados.

Y para cerrar el festival y por tanto el sábado, queremos destacar a dos artistas. El primero es Héctor Oaks. El madrileño fue un derroche de carisma y novedad para el evento, ofreciendo un set con vinilos. Y es que preparó una caja llena de estos para ofrecer al público una mezcla de hard-tech con toques de DnB que dejó a más de uno con la boca abierta. Y la segunda, y cierre del Blackworks Festival, tenemos a la bella Clara Cuvé. La alemana dio todo un recital donde fusionó el techno más duro con un psytrance que otorgó la energía necesaria para la traca final de este gran evento. Mención especial a Kobosil y a la tunecina Cera Khin. Dos artistas ya asentados dentro del género que, como era de esperar, ofrecieron sets a la altura.

Héctor Oaks en Blackwords Festival Madrid

Blackworks Festival Madrid fue la meca de un género cada vez más amado, como es el hard-tech. El sello madrileño no sólo consiguió reunir españoles, sino gente de otras nacionalidades, especialmente de países vecinos como Francia y Portugal, que viajaron para disfrutar de lo que, sin duda, será un hito para la historia de Blackworks. Desde WikiEDM sólo podemos agradecer la oportunidad de disfrutarlo, y esperamos con ansias sus próximos eventos.


Raúl Cabornero Jiménez

Madrileño viviendo en Valencia estudiando Ciencias del Mar. Dame una fiesta en la playa con EDM y Hardstyle, y que se quite todo lo demás.
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