Cuatro cortes de diferente sabor, confeccionados meticulosamente para su uso en clubes avanzados, denso, oscuro, líquido a veces brusco y con sonido increíble.
El primero de los temas es TZXX-1, secuencias locas FM, texturas granulares, bombos subterráneos y cortantes hats son los componentes principales, hasta que a mitad de metraje aparece un segunda línea de secuencias junto a más capas percusivas. Velocidad, adrenalina y desorden mental.
Dog Bite abre la cara B, crujiente, duro, retorcido, basado en secuencias efectadas. alteradas y retorcidas de todas las maneras imaginables para llegar a la hipnosis, mientras los barridos de filtro y los drones planean sobre la compleja estructura.
Terminamos con Animals Fight Back, casi industrial, distorsionada, forzada al máximo estrés sónico, en cierto modo podría definirse como gótica.
Otro sólido paso en la carrera de este animal de estudio, que está viviendo su mejor momento creativo, cualquiera que sea el alias que utilice.


